No necesitas una pluma cara para disfrutar. Necesitas una que se adapte a tu mano, tu papel y tu forma de escribir.
1Elige el plumín según tu letra
Fino o extrafino va bien con letra pequeña y papel económico. Medio es más suave y muestra más el color. Los tamaños europeos son un punto más anchos que los japoneses.
2Empieza con acero
Un plumín de acero es resistente, constante y fácil de cambiar. Los de oro son más suaves, pero no hacen falta para una buena primera pluma.
3Cartuchos o convertidor
Los cartuchos son lo más limpio para empezar. Un convertidor permite usar tinta en frasco y muchos más colores. Muchas plumas admiten ambos.
4Revisa tamaño, peso y agarre
Una pluma demasiado fina o pesada cansa la mano. Fíjate en la longitud con y sin capuchón, el peso y la forma del agarre.
5Piensa en la limpieza
Las plumas que se desmontan fácil y se enjuagan con agua son más cómodas. Empieza con una tinta dócil y fácil de limpiar.